miércoles, 28 de noviembre de 2012

I wanted you.

Parece que vinieras de otro planeta, de otra constelación en la que muy probablemente eras reina. Dichoso soy de que me hayas elegido a mí, de entre tantas y tantas criaturas de este mundo fuiste a parar en mis brazos. No te arrepentirás.

Recuerdo aquellos días como algo muy especial, algo que nos separaba a mí y a la rutina, todo estaba comenzando. Me encantaba. Me levantaba con la claridad del sol y la ilusión de mantener una nueva conversación contigo, de seguir compartiendo tonterías que no eran tan tonterías. Puedo asegurar que hoy en día sigues despertando en mí la chispa que despertaste aquel día.

Todo se decidió una noche. Una noche en la que había la cantidad acertada de estrellas para captar nuestra atención. Quizá sea de allí de donde provienes.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Nada cambiará nunca.


El no dudar de nada, el sentir lo mismo que he estado sintiendo estos meses, tener las mismas ganas de verla todos los días, querer abrazarla y no soltarla en varias décadas. No puedo verla bajar la cabeza, no quiero que vuelva a caer. No quiero ni tan solo que se tropiece, no voy a dejarla.

¨No se pierde la ilusión cuando se está enamorado¨, seguramente habrás escuchado esto alguna vez en tu vida; es increíble lo cierto que es.

La gente va buscando ese amor que le haga vibrar, ese algo que lo encierre y no lo deje escapar; quieren encontrar algo que no se puede buscar. Así es, yo no busqué nada. Ella tampoco. Nos pilló por sorpresa. Esto, también es increíble.